viernes, 21 de enero de 2011

Un aviso internacional por el futuro de Doñana

Estos días el foco de atención (el ambiental, al menos) está puesto en Doñana por una visita crucial  para el futuro del humedal más importante de Europa. Una delegación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), del Comité de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, y del Convenio Internacional Ramsar para la protección de los Humedales llegó ayer al espacio natural. La delegación, que se quedará hasta mañana día 22, viene con la misión de evaluar e inspeccionar el estado de conservación del humedal. La visita se produce a raíz de las denuncias realizadas por organizaciones conservacionistas sobre las amenazas que, como el oleoducto Balboa, se ciernen sobre el futuro de Doñana.





¿Por qué es tan importante la visita de los delegados de estos organismos internacionales? Por una razón muy sencilla: la delegación tiene que determinar si siguen vigentes los valores que motivaron la inclusión del enclave natural en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1994, en la de Reservas de la Biosfera en 1981, y también en la de Humedales de Importancia Internacional del Convenio Ramsar en 1982. De momento, no hace falta que cunda el pánico: es muy difícil que un espacio natural pierda alguna de estas catalogaciones, es un proceso lento y debe encontrarse en un estado muy precario. Además, uno de los delegados dijo ayer que “la situación no es tan grave como para que Doñana pierda su inscripción en los convenios internacionales.” 

En la agenda de la delegación está previsto reunirse con el equipo directivo del Espacio Natural de Doñana, la Dirección General de Espacios Naturales y Participación Ciudadana, el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, agentes locales y diversas organizaciones ambientales y agrarias. Ayer mantuvieron una sesión de trabajo con los técnicos responsables de la gestión del espacio natural, y por la tarde se reunieron con los grupos ecologistas. Para hoy tienen previsto una visita de campo a las zonas de especial interés, y por la tarde, una segunda sesión de trabajo con los técnicos del Parque. Está previsto que la delegación plantee unas recomendaciones al final de la visita, que serán remitidas al Gobierno de España y que se harán públicas, una vez que éste las haya recibido oficialmente.

La visita de la UNESCO fue aprobada en la 34ª Reunión del Comité de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, celebrada en Brasilia (Brasil) en julio y agosto de 2010, en la que se revisó el estado de conservación de algunos lugares inscritos en la Lista de Patrimonio de la Humanidad, entre los que se incluía Doñana. En el resumen de la reunión se incluyeron consideraciones sobre los temas que afectan al estado de conservación del espacio natural, como la expansión de la Refinería de La Rábida, la construcción del oleoducto Balboa o la puesta en marcha del Proyecto de Restauración Doñana 2005. En aquella reunión se dispuso de un informe enviado por el Gobierno Español en Febrero de 2010 que ofrecía una descripción de todos estos temas, y es interesante conocer algunas de las cosas que se decían en ese informe, así como las conclusiones a las que llegó el Comité de Patrimonio de la Humanidad y el UICN. 

Para estos organismos, “el oleoducto Balboa podría causar impactos directos e indirectos sobre los valores y la integridad del enclave natural”. A la construcción del polémico oleoducto, que uniría la refinería Balboa en Badajoz con el Puerto de Huelva, se oponen rotundamente los grupos ecologistas porque traería asociada un gran incremento en el número de petroleros que llegan a la Bahía de Huelva (el doble de los que llegan ahora), con el riesgo de sufrir una marea negra que eso conlleva. La construcción del oleoducto aún está paralizada, a la espera de que el MARM emita una Declaración de Impacto Ambiental.

En la Comisión sobre Patrimonio de la Humanidad se analizó ese aumento en el riesgo de que se produzca un vertido de petróleo en las costas del espacio natural. Así, coinciden en que “un aumento en el tráfico marítimo puede incrementar el riesgo de accidentes y vertidos”, y consideran “que los pequeños vertidos de 2009 son indicadores de que se puede producir un vertido de petróleo más serio que podría afectar el excepcional valor universal del espacio natural.” En cuanto al proyecto de restauración Doñana 2005, lanzado tras el desastre de Aznalcóllar, la Comisión demanda al Gobierno español que proporcione los recursos adecuados para su inmediata conclusión y posterior seguimiento a largo plazo.

En la reunión se destacó que en la conservación del lince ibérico se han producido “progresos significativos”, aunque también se observan con preocupación las altas tasas de mortalidad por atropellos. Los otros temas que menciona la UICN proceden de informes remitidos por las ONG conservacionistas, y se considera que “son amenazas potenciales para los valores del espacio natural”. Entre estas amenazas se incluye la proliferación de pozos para regar los cultivos ilegales de la fresa que compiten con el humedal por el agua del acuífero o la construcción de parques eólicos cerca de las costas de Doñana. La conclusión de la reunión es que “los proyectos de desarrollo que afectan a los alrededores del parque indican la necesidad de asegurar que la ordenación del territorio alrededor de Doñana tiene en cuenta sus valores naturales, ya que de lo contrario se podría producir una pérdida progresiva de su excepcional valor universal.”

Además, la UNESCO reclama al Gobierno que antes del 1 de febrero de 2011 entregue varios informes relativos a la gestión, la restauración de las marismas, la regulación de impactos, y el estado de conservación de Doñana.




Vale la pena destacar que todos los temas que preocupaban a la UICN y a la UNESCO al concluir esa reunión, después de analizar el informe elaborado por el Gobierno español, son los mismos que habían denunciado y que siguen denunciando las organizaciones ecologistas, exceptuando el dragado del Guadalquivir, que por aquel entonces estaba paralizado y no entraba dentro de las amenazas (ahora mismo detener el dragado del Guadalquivir es una prioridad para los ecologistas, ya que según ellos sería "un golpe mortal" para la supervivencia de Doñana). Precisamente WWF emitió un comunicado la víspera de la llegada de la delegación internacional en el que se analizaban estas cuestiones y se avisaba de que la organización “denunciará la situación actual de cerco a Doñana frente a los organismos internacionales para que exijan al Gobierno español que ponga freno a las amenazas que oscurecen el futuro del espacio natural.” Para WWF, ‘Doñana está sitiada’:

Tres grandes amenazas cercan a Doñana. Desde el Este, el dragado del Guadalquivir, desde el Noroeste, la caótica situación de cultivos ilegales de fresa que aíslan el parque nacional y compiten con el humedal por el agua del acuífero. Por el Sur, en la costa, la reciente ampliación de la refinería de la Rábida y el posible oleoducto Balboa a Extremadura implican incrementar hasta 200 los barcos petroleros que llegarían anualmente a la costa de Doñana, multiplicando por cuatro el riesgo de una marea negra. Las tres amenazas se encuentran actualmente en un punto clave en la toma de decisiones por parte del MARM y la Junta de Andalucía.

Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF, afirmó que “esperamos que los organismos internacionales reclamen al Ministerio de Medio Ambiente y a la Junta de Andalucía que actúen en favor de Doñana y pongan fin a estos proyectos irrregulares e injustificables”.

Desde Ecologistas en Acción van un paso más allá, y pidieron ayer a la delegación que se incluya a Doñana en la Lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro, "con el objetivo de que las administraciones tomen conciencia de la situación real del Parque y se pongan las pilas para buscar soluciones". La Lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro, según la web de la UNESCO, “busca informar a la comunidad internacional sobre condiciones que amenazan las características por las que un lugar fue inscrito en la Lista de Patrimonio de la Humanidad, y favorecer medidas correctivas (de esas condiciones).” 

En definitiva, parece claro que lo verdaderamente trascendental de la visita no es si Doñana va a perder sus figuras internacionales de protección, cosa que no va a suceder, sino que se llame la atención sobre los problemas que amenazan el futuro del Parque Nacional. También es muy importante porque sirve como recordatorio y advertencia a nuestros políticos de que lo que se hace en Doñana, el humedal más valioso de Europa, es vigilado con lupa desde el exterior. Así que más nos vale “ponernos las pilas”, porque el mundo no nos va a permitir que echemos a perder esta maravilla de la naturaleza ibérica.

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